Saltar al contenido

Como limpiar Sardinas correctamente

limpieza de sardinas

La ingesta de sardinas aporta un valor nutricional de múltiples beneficios por ser una excelente fuente de hierro, calcio, fósforo, magnesio y proteínas. De los peces del mar, este pescado azul es muy popular en el mundo entero, donde existen un sin fin de recetas para prepararlas en la cocina.

Pero antes de aplicar cualquiera de estas recetas, se hace necesario que aprendas como limpiar las sardinas para tenerlas listas y preparadas antes de comenzar a cocinarlas. Te invito a repasar en este blog las mejores técnicas de limpieza que puedes emplear.

Como limpiar sardinas frescas rápido y fácil

En tan solo pocos minutos, puedes realizar la limpieza de las sardinas frescas de forma rápida y fácil, eliminando escamas, la espina y los lomos. Sigue estos simples pasos:

  • Las sardinas frescas tienden a ser resbalosas al tacto, por ello será necesario enjuagar bien en el lavavajillas con abundante agua, de esa forma retiramos ese recubrimiento baboso.
  • Ahora procedemos a quitar las escamas. Puedes utilizar un cuchillo de mesa y raspar con el lomo del mismo sobre la sardina en dirección de la cola hacia la cabeza. Primero un lado y luego el otro, y si es posible enjuagar nuevamente en agua para quitar las escamas sueltas.
  • Corta la cabeza a la altura de las aletas laterales.
  • Una vez removida la cabeza, podrás ver claramente las vísceras que tendrás que retirar con tus dedos hasta que no queden restos de ellas. Procura quitar todo el residuo de color negro donde estaban las tripas.
  • Ahora presiona por la abertura donde sacaste las vísceras con tus dedos hacia arriba, así abrirás el torso de la sardina en dos en forma de libro.
  • Teniendo expuesta la espina dorsal, trata de retirarla poco a poco tirando de la cola hacia adelante.
  • Ahora tendrás de una sardina dos filetes bien definidos. Solo queda cortar las aletas del lomo y listo.

– VÍDEO BÁSICO EXPLICATIVO –

Como limpiar sardinas para barbacoa

Quizás te hayas planteado la posibilidad de preparar tus sardinas en barbacoa y ya estás preguntandote como limpiarlas correctamente.

Bueno, primeramente queremos informarte de que lo más acostumbrado en una barbacoa es que las sardinas se cocinen completas. Pero si no estas dispuesto a comer vísceras por ningún motivo, no hay problemas en retirarlas.

Con la ayuda de un cuchillo afilado realiza un pequeño corte justo después de la cabeza, en la zona donde se alojan las tripas. Retiras todas las vísceras posibles con los dedos y enjuaga con abundante agua.

De esta forma tendrás unas sardinas enteras para barbacoa, solo que sin las tripas.

limpiar sardinas barbacoa

Como limpiar sardinas pequeñas

Algunas veces las sardinas pequeñas son un poco más difíciles de limpiar. Pero de igual forma, es posible lograr este cometido haciendo uso de un cuchillo bien afilado.

Para lograr la limpieza de las pequeñas sardinas sigue los siguientes pasos:

  • Coloca las sardinas en un envase grande lleno de agua para quitar la película babosa que las recubre.
  • Frota los costados de la sardina de la cola hacia la cabeza con los dedos para quitar las escamas.
  • Por ser tan pequeñas, algunos prefieren dejarle la cabeza. Ahora bien, si de igual forma desea retirarla, puedes cortarla a la altura de las aletas laterales.
  • Como no podrás retirar las vísceras con los dedos pues no cabrán, introduce la punta del cuchillo afilado por debajo; donde están las tripas, y trata de dividir en dos el torso de la sardina.
  • Una vez abierta la sardina, ahora si puedes quitar todas las vísceras y limpiarlas bien con agua
  • Si lo deseas, puedes retirar la espina dorsal tirando de la cola hacia delante, pero ten en cuenta que los filetes quedarán muy reducidos. Es preferible dejar la espina en este caso y solo cortar las aletas del lomo.

sardinas pequeñas limpiar

¿Hay que limpiar las sardinas para asarlas?

En pocas palabras no es necesario limpiarlas, todo dependerá del gusto del consumidor. Pero lo cierto es que la costumbre más aceptada es asarlas enteras, inclusive sin quitarles las tripas.

Para evitar que desprenda un olor desagradable al momento de asarlas, es necesario colocarla a altas temperaturas en el horno y recubrirla con papel aluminio. Esto acelera el cocimiento interno de la sardina, permitiendo que las vísceras se contraigan en un solo punto quedando aptas para el consumo.